Distrito Escolar Independiente de Laredo
Abril 2002
Síntesis Ejecutiva
Cuando asumí mi cargo en enero de 1999, creé nuevos criterios para la auditoría de escuelas, dando prioridad a distritos con bajo desempeño académico o financiero y/o donde se beneficiaría al mayor número de estudiantes. El Distrito Escolar Independiente de Laredo (LISD) se cuenta entre los 40 distritos escolares más grandes del estado, y atiende una población de más de 22,500 estudiantes, de los cuales más del 91 por ciento están en situación económica desventajosa. El distrito enfrenta desafíos tanto financieros como académicos, incluyendo el hecho de que LISD es un distrito pobre en propiedades, ubicado en el 5 por ciento más bajo de los distritos del estado.
El distrito ha logrado avances significativos en el desempeño estudiantil en los últimos cinco años y no tiene escuelas de desempeño bajo; sin embargo, el puntaje de los estudiantes sigue estando diez puntos por ciento más bajo que los promedios estatales.
Mi equipo de Revisión del Desempeño Escolar de Texas (TSPR) y yo encontramos que el distrito está bien conducido y que en la mayoría de las áreas el distrito funciona en un modo de costo efectivo y eficiente. Pero, tal como sucede con la mayoría de los distritos más grandes del estado, encontré que LISD enfrenta una serie de desafíos, incluyendo:
- mejorar el desempeño estudiantil;
- asegurar que los miembros de la mesa directiva comprendan su rol de generadores de reglamentos;
- lograr la reorganización de la estructura administrativa del distrito; y
- lograr mayor eficiencia en las operaciones.
En primer lugar, el distrito debería crear guías curriculares para todos los cursos y materias de LISD. Actualmente, LISD no cuenta con guías curriculares para los cursos que se ofrecen en los grados 9-12, ni con estándares académicos para los cursos que ofrece y ni para mejorar el desempeño de los estudiantes.
Además, mi reporte recomienda revisar las guías para la contratación de personal administrativo en las escuelas. Aplicando las guías de contratación estándar de personal del sector, el distrito puede no sólo ahorrar casi $ 7,800 millones en los próximos cinco años, sino que también puede distribuir el personal de modo equitativo y eficiente a cada escuela y asegurar que todo dólar que sea posible vaya directo a los salones de clase, que es donde debe estar.
Otra preocupación es que la estructura de la organización de LISD tiene líneas poco claras de autoridad y responsabilidad. Muchos aspectos de las operaciones del distrito no tienen obligación de rendir cuentas a una oficina específica, lo que crea ineficacias y responsabilidades superpuestas. Agrupando funciones de modo lógico y asegurando que estén apropiadamente coordinados los programas de todo el distrito, LISD puede incrementar la efectividad y responsabilidad de la administración central.
Finalmente, el distrito ha invertido mucho en su infraestructura tecnológica pero no cuenta con una estructura administrativa que garantice la necesaria supervisión y apoyo del sistema. Este distrito necesita un jefe de información y mejor apoyo y coordinación, lo que requerirá algunas inversiones iniciales, pero con ello se mejorará las operaciones y se ahorrará dinero a largo plazo.
Mi revisión del desempeño hace 101 recomendaciones que, si son implementadas, ahorrarían a los contribuyentes de LISD de más de $17.1 millones a lo largo de cinco años al reinvertir más de $4 millones en mejorar los servicios educativos y otras operaciones. Los ahorros netos estimados alcanzarán más de $13 millones. Resolviendo estos problemas Laredo irá en camino de que su distrito sea el mejor posible. Confío en que los miembros de la mesa directiva, los administradores de las escuelas, los maestros y los padres están decididos a lograr que el distrito sea lo mejor posible para sus estudiantes.
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Carole Keeton Rylander, Texas Comptroller
